Recordatorios vitales para el virus respiratorio sincicial
El virus respiratorio sincitial (VRS) es un virus respiratorio muy común que provoca la infección de los pulmones y las vías respiratorias. El VRS puede infectar durante todo el año, pero normalmente va de otoño a primavera. Aunque el VRS puede imitar los síntomas de un resfriado común, puede ser mucho más grave.
El VRS es una de las principales causas de bronquiolitis (inflamación de las pequeñas vías respiratorias de los pulmones) y neumonía en niños menores de un año en Estados Unidos. Dicho esto, los niños no son los únicos que pueden verse afectados por el VRS: también supone un riesgo importante de enfermedad respiratoria en los adultos mayores. Casi todos los niños habrán tenido una infección por el VRS a los dos años de edad.
Signos y síntomas:
- Goteo nasal
- Disminución del apetito
- Toser
- Estornudos
- Fiebre
- Sibilancias
- Respiración rápida o dificultad para respirar (el niño puede preferir sentarse)
- Color azulado de la piel por falta de oxígeno
Se sabe que los bebés son los más afectados por el VSR. En los bebés muy pequeños, el VSR puede manifestarse con respiración corta, superficial y rápida, tos, dificultad para alimentarse, cansancio inusual e irritabilidad. A veces, es posible que observe que los músculos del pecho de su bebé se hunden hacia adentro al respirar, lo cual es un claro indicio de que el bebé tiene dificultad para respirar y necesita atención médica inmediata.
¿Quiénes corren riesgo?
- Bebés prematuros
- Adultos mayores
- Bebés y adultos con enfermedades cardíacas y pulmonares
- Cualquier persona con un sistema inmunológico muy débil
Diagnóstico del VRS:
- Análisis de sangre
- Radiografía de tórax
- Hisopos de secreciones del interior de la boca o la nariz para comprobar si hay signos del virus
- Oximetría de pulso para detectar niveles de oxígeno en sangre inferiores a los normales
Tratamiento del VRS:
Aunque es muy grave, el VRS tiende a desaparecer por sí solo al cabo de una o dos semanas. ¿Qué puede ayudar mientras tanto? Cuidados de confort en casa, como el tratamiento de la fiebre con paracetamol o ibuprofeno (con la aprobación de su médico), mucho líquido, posiblemente un humidificador para aliviar la tos o la congestión, y mantenerse alejado de cualquier tipo de humo.
En algunos casos, cuando el VRS es grave, puede ser necesaria la hospitalización. Sólo uno o dos de cada 100 niños de seis meses o menos pueden necesitar ser hospitalizados. En este caso, el tratamiento puede incluir líquidos intravenosos, oxígeno suplementario o, en casos graves, intubación. En la mayoría de los casos, la estancia en el hospital sólo dura unos días.
Medidas preventivas:
Sabemos que el VRS es muy contagioso y se propaga a través de las gotas y el contacto. Como en la mayoría de los casos de enfermedades como la gripe y el resfriado común, el VRS tiene algunas medidas sencillas que se pueden tomar para evitar el contagio del virus:
- Tapar la tos
- Buen lavado de manos
- Evitar el contacto cercano cuando il
- Limpieza de superficies contaminadas
Como el VRS es un virus, los antibióticos no suelen recetarse a menos que se produzca una infección, como la neumonía. Se están investigando vacunas para el VRS, pero por el momento no hay ninguna disponible.
Fuentes: