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Consejos de seguridad para el yoga prenatal

Es bien sabido que el yoga es una forma fabulosa de mejorar la salud física, emocional y psicológica. Personas de todo el mundo, incluidas las mujeres embarazadas, lo están adoptando por diversas razones. Y en One Community, solemos recomendarlo a los pacientes como una forma de mejorar la salud integral. Tal y como afirma la American Osteopathic...
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Es bien sabido que el yoga es una forma fabulosa de apoyar la salud física, emocional y psicológica. Personas de todo el mundo -incluidas las mujeres embarazadas- lo adoptan por diversas razones. Y en One Community, solemos recomendarlo a los pacientes como una forma de mejorar la salud de toda la persona.

Según la Asociación Americana de Osteopatía, los beneficios potenciales del yoga son abundantes. Cuando se practica el yoga de forma segura, las personas pueden experimentar:

  • menos dolor crónico
  • reducir la presión arterial
  • mayor calidad de sueño
  • mayor flexibilidad
  • más tono y fuerza muscular
  • mejora de la respiración
  • más energía y vitalidad
  • un metabolismo más equilibrado
  • mejor gestión del peso
  • salud cardiovascular y circulatoria
  • mejora del rendimiento deportivo
  • menor riesgo de lesiones

Si estás embarazada, el yoga prenatal también puede ser muy beneficioso tanto para ti como para el bebé. Puede fortalecer el suelo pélvico, prevenir el dolor lumbar, mejorar la sensación de bienestar para ti y para tu bebé, prevenir o tratar la depresión posparto y mejorar la circulación de tu bebé.

Antes de realizar esta actividad, habla primero con tu médico para asegurarte de que será segura para ti y para el bebé. Por supuesto, a menos que tengas mucha experiencia en yoga, considera la posibilidad de practicar con un profesor que enseñe específicamente yoga prenatal para que te ayude y evite lesiones.

Aquí hay cinco puntos a tener en cuenta:

  1. Si te sientes mal, no lo hagas. Cuando empieces a practicar yoga o si hay alguna posición o estiramiento que no te parece bien, confía en tus instintos y escucha a tu cuerpo. Si te sientes bien, ¡hazlo!
  2. Acostarse sobre el lado izquierdo es la mejor opción durante el embarazo. Estar tumbada sobre la espalda durante mucho tiempo puede comprometer la circulación de la sangre desoxigenada que llega al corazón y a los pulmones. Acostarse sobre el vientre, obviamente, ejerce presión sobre el útero y tampoco es recomendable.
  3. Evite las "torsiones cerradas". En otras palabras, intenta no girar a lo largo de tu cuerpo, lo que cierra el espacio del abdomen. Los "giros abiertos" que dejan mucho espacio para el bebé están bien. Consulte a su instructor de yoga para obtener ejemplos o pida a su proveedor de One Community Health que le explique esto si le resulta confuso.
  4. Elige inversiones suaves en lugar de posturas invertidas. Por ejemplo, una postura invertida requiere poner los pies por encima de la cabeza o ponerse boca abajo. Las inversiones suaves, como la postura del puente con apoyo, son una mejor opción.
  5. Alargar el psoas. El psoas, o flexor de la cadera, es un músculo grande que conecta la parte baja de la espalda con la parte delantera de la cadera. Este músculo se acorta durante el embarazo y puede causar dolor en la parte baja de la espalda. Por lo tanto, las posturas que alargan el psoas, como la postura de la puerta o la estocada baja, son excelentes opciones, especialmente durante el embarazo.

Fuente: Asociación Americana de Osteopatía.

AUTORIZADO POR:

Natalie Speck, MD
One Community Health