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¿Te sientes deprimido por el TAE? Consejos sencillos para aliviar la tristeza invernal

El trastorno afectivo estacional (TAE) afecta a casi uno de cada seis adultos y es una forma de depresión que aparece durante los meses de invierno. Se cree que la reducción de la luz solar desempeña un papel importante, ya que altera el ritmo circadiano del cuerpo e influye en reguladores clave del estado de ánimo como la serotonina y la melatonina. Estos cambios pueden dificultar el mantenimiento del equilibrio emocional durante las estaciones más oscuras.
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Casi uno de cada seis adultos padece el Trastorno Afectivo Estacional (TAE), una forma de depresión que suele aparecer durante los meses de invierno. Se sospecha desde hace tiempo que el TAE se debe a la falta de exposición al sol durante los meses de invierno. Esto afecta a varios factores importantes para mantener un estado de ánimo equilibrado, como el ciclo de sueño de nuestro cuerpo (ritmo circadiano), la serotonina (un neurotransmisor que afecta al estado de ánimo) y la melatonina (una hormona que influye tanto en el sueño como en el estado de ánimo).

Aunque la mayoría de las personas son capaces de mantener su estado de ánimo, su nivel de actividad y un ciclo de sueño saludable durante el invierno, esta época del año puede ser realmente dura para algunos de nosotros. Puede repercutir en nuestra vida personal e incluso en nuestra forma de trabajar o en nuestro trabajo. Si no se controla, esto puede poner en peligro el compromiso de los empleados, interfiriendo en nuestras relaciones profesionales, la motivación, el rendimiento y la moral.

¿Sientes que estás luchando contra el TAE o un caso de tristeza de mitad de invierno? Tenga en cuenta estos consejos y actividades para ayudar al cuerpo a luchar contra los efectos adversos de los meses de invierno:

  • Busca el sol. Puede que haga frío, pero si puedes soportar el frío, comprométete a salir al aire libre. Los expertos dicen que es posible absorber pequeñas cantidades de vitamina D en días nublados. La clave es la constancia, evitando la sobreexposición y el posible daño a la piel. Además, desde el punto de vista de la serotonina, ten en cuenta que incluso el aire fresco del invierno también aumenta los niveles de este estabilizador natural del estado de ánimo.
  • Combata la depresión invernal con ejercicio. Esquiar, montar en trineo, practicar raquetas de nieve e incluso contemplar la nieve mientras da un breve paseo al aire libre son solo algunas de las actividades invernales que pueden levantarle el ánimo. Si no le interesa jugar en la nieve, las investigaciones sugieren que las actividades en interiores también pueden ser beneficiosas para reducir los síntomas del TAE. Por ejemplo, intente aumentar su serotonina jugando al baloncesto, al tenis, al racquetball o al fútbol en instalaciones cubiertas locales. También puede ir al gimnasio a nadar unos largos o correr en la cinta. Las investigaciones han demostrado que el ejercicio físico aumenta los niveles de serotonina durante la actividad y también mantiene el aumento durante horas después de la actividad.
  • Potencia la sonrisa. Numerosos investigadores han descubierto que el simple hecho de sonreír mejora drásticamente los niveles de serotonina. Ya sea riendo con amigos, sonriendo con tus hijos o incluso viendo películas divertidas, la producción de serotonina aumenta y, por lo tanto, disminuyen los síntomas del TAE. Las sonrisas son contagiosas. Hazlo más a menudo y harás que los demás también sonrían, ¡todos salen ganando!
  • Come bien. Al añadir suplementos vitamínicos y equilibrar tu dieta con productos frescos y alimentos ricos en nutrientes, puedes darle a tu organismo un impulso natural que mejora el estado de ánimo. Las proteínas magras, como el salmón rico en omega 3, contienen aminoácidos que combaten la fatiga. Las bayas de colores vivos alivian el estrés gracias a sus propiedades antiinflamatorias. Además, una ración de una taza de fresas contiene más vitamina C que una ración de naranjas. Las verduras de hoja verde, la avena, las lentejas y las alubias contienen altos niveles de ácido fólico, una vitamina B9 hidrosoluble que favorece el funcionamiento saludable del corazón y el desarrollo neurológico. También se ha demostrado que la vitamina B12, presente en los mariscos, el cangrejo, el tofu y el pescado, favorece la salud cerebral y reduce los síntomas de la depresión. Dado que la vitamina D puede ser escasa en la dieta invernal, combine alimentos ricos en vitamina D, como el pescado graso, las yemas de huevo o los cereales enriquecidos, con lácteos ricos en calcio, col rizada, espinacas o coles para aprovechar al máximo su salud invernal y reducir los síntomas del TAE.
  • Habla claro. Si estás luchando contra la depresión o notas que te sientes decaído durante el invierno, no tengas miedo de hablarlo. Al fin y al cabo, el TAE es muy real para algunos de nosotros. El simple hecho de comunicar a tus compañeros de trabajo de confianza o a tu jefe que estás pasando por este tipo de dificultades puede ayudar a gestionar las relaciones y la motivación en el trabajo.

Sin duda, usted quiere mantenerse activo, comer bien y estar conectado con sus seres queridos durante todo el año. Pero es especialmente importante centrarse en esto durante los meses de invierno, cuando corremos más riesgo de sufrir una sobrecarga de estrés y un deterioro de la salud física y emocional. Además, usted trabaja en un sector que se dedica a cuidar a los demás. Por eso es muy importante que te asegures de que tu propia salud y bienestar son una prioridad. Hazlo de la forma que mejor se adapte a tu estilo de vida y que te parezca BUENA. Por supuesto, si experimenta síntomas de TAE, no dude en hablar con su proveedor de atención médica para elaborar un plan de atención personalizado.

AUTORIZADO POR:

Kim Thomson, LCSW, Proveedor de Salud Mental
One Community Health